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Rock Slayer

 

   


Slayer

Estilo: Thrash/Speed Metal Procedencia: USA
 
Slayer....Thrash/Speed Metal....

Biografía Slayer

"Hace mucho tiempo creamos nuestra propia carretera para ir por ella. Y después de tantos años, todavía no hay nadie que pueda seguir por nuestro camino", palabras de Kerry King, guitarra de Slayer, que muestran cómo la soberbia musical es un rango del que pocas bandas pueden presumir en la actualidad. No hace falta enfundarse en monos, ocultar nombres y rostros y lanzar veladas alabanzas al demonio para hacer lo que Slayer llevan haciendo ya 20 años. Rapidez, contundencia y como los vinos, conforme pasan los años, ganando textura.

1981 sería lecha en la que desde los suburbios de Los Ángeles, un joven guitarrista llamado Kerry King abandonara sus primeros proyectos musicales para poner en marcha un nuevo grupo con intención de hacer un tipo de música más enérgica, pero alejada de los simples cánones del punk que todavía deambulaban por la escena musical de aquellos años. De hecho el nuevo guitarrista fichado para la ocasión, Jeff Hanneman, venía muy influenciado por ese estilo de música y fue localizado por King de casualidad, ya que un día le escuchó tocar la guitarra en una casa contigua a la suya.

La creación del cuarteto se completó con la entrada de un batería talentoso e hiperactivo en los timbales, nacido en La Habana y llamado Dave Lombardo y un bajista y vocalista de ascendencia hispánica también (chilena concretamente) llamado Tom Araya. Esta incorporación quizá fue la más problemática, porque durante aquel tiempo, Tom Araya trabajaba en un hospital como terapeuta respiratorio y Dave Lombardo como vigilante. "Era difícil compaginar todo aquello", recuerda el bajista y vocalista de Slayer. "Muchas noches, después de un concierto, nos tocaba descargar todo el equipo, meterlo en la furgoneta y de vuelta a casa con el tiempo justo para dormir una hora y entrar a trabajar".

Slayer con sus comienzos se demostró como una banda de versiones sobre grupos como Judas Priest, Iron Maiden y otros grupos punk del momento. Sus ocasionales conciertos de fin de semana se tuvieron una continuidad hasta que en 1983 un productor llamado Brian Slagel, de Metal Blade Records, los convenció para incluir un tema de propio (Agressive Perfector) en un disco recopilatorio llamado Metal Massacre III. La historia hubiera sido la típica de no haber sido porque de aquella reunión, Slayer lograron arrancarle a Slagel también la promesa de que les produjera su primer disco, Show No Mercy.


Show No Mercy

Sin piedad se mostraba Slayer en este primer trabajo, que para nadie de la escena metálica de la época pasó desapercibido. Para unos no era más que un cúmulo de guitarras estridentes y proclamas a Satán, acompañadas de una portada que causaba bastante risa. Sin embargo, para otros se convirtió desde un primer momento en un nuevo camino musical a seguir, sembrado de guitarras veloces y una batería inquieta, disparada, acompañados de unos textos que optaban claramente por una vertiente más oscura todavía que la planteada por entonces Black Sabbath y con claras menciones al diablo.

Este disco y temas míticos como Black Magic o The Antichrist les reportaron su primera gira, o lo que es lo mismo, un caos desorganizado en el que Brian Slagel únicamente les indicó los sitios en los que debían actuar, les entregó un poco de dinero para sus gastos y les deseó buena suerte. Slayer tuvieron que utilizar además de una furgoneta, otra que era propiedad de la familia de Tom Araya, y se lanzan a la carretera a sorprender a todo el mundo con sus espectáculos furiosos en los que la puesta en escena era muy impresionante, debido a las muñequeras de pinchos que portaba Kerry King en sus shows y que todavía muestra en sus directos.

El tour fue un éxito completo pero no les reportó ningún beneficio ya que el dinero que obtenían lograba únicamente cubrir los gastos. Así que meses después regresan a casa con una mano delante, otra detrás, un cargamento de reproches contra su manager y sobre todo nuevas ideas que se materializarían en un mini LP llamado Haunting The Chapel y en la que se encontraban clásicos de Slayer como Captor Of Sin o sobre todo Chemical Warfare, que a partir de entonces sirvió para cerrar todos sus conciertos.

Satán... Satán

En 1985 y cada vez con más reconocimiento dentro de la escena musical underground, Slayer vuelven otra vez con Brian Slagel para grabar su segundo larga duración: Hell Awaits. El infierno espera... tal como su título reza, de un contenido más abrasador en cuanto a las letras como la música y plagado de nuevos himnos como Kill Again, Necrophiliac y sobre todo el tema de apertura: los seis minutos de Hell Awaits, precedidos por esa introducción, muy cercana a lo que podría ser la banda sonora del mismísimo infierno. La calidad de este álbum no pasa desapercibida para nadie y rápidamente logró despachar 100.000 copias, lo cual puso a Slayer en el punto de mira de las grandes discográficas.

Pero antes de decidir su futura casa, el grupo viaja por primera vez a Europa en ese 1985 para realizar una serie de conciertos: el festival de Dynamo en Eindovhen y algunos clubes en Londres. Durante su presentación en UK, Slayer tiene la oportunidad de recibir la admiración de los fans de la isla en forma de escupitajos, algo que en su extraña manera de agradecimiento, significaba que la música de Slayer era de su agrado.


Llega el Ángel de la Muerte

De vuelta al hogar, Slayer deben definir su futuro discográfico. En este caso Def Jam Records, la encabeza el productor discográfico Rick Rubin, que ya se había puesto a los mandos con otras bandas como Beastie Boys, Public Enemy o Run DMC. Un currículum que nada tenía que ver con la música que Slayer practicaban pero que dio fruto a una de las relaciones más fructíferas en la historia del Thrash Metal.

Como primera muestra, quedó registrado una furia que no llegaba a 30 minutos de duración pero que permanece hasta ahora como marca imbatible de disco clásico dentro de su género: Reign In Blood (1986). Una sucesión de temas de corta duración, frenéticos, en la que la labor de Rick Rubin en la mesa de mezclas se nota claramente. Slayer alcanza su madurez sonora y lírica, al alejarse un poco de la vertiente satánica que ellos mismo han abierto e inclinarse hacia temas más siniestros, como la masacre de los campos de concentración, personificada en los casi cuatro minutos de Angel Of Death, indiscutiblemente el tema más carismático de Slayer y con el que se abre este disco.

De hecho esa canción, junto a las insignias nazis de las que Jeff Hanneman es un gran coleccionista y el hecho de llamar al club de fans de Slayer "Slaytanic Wehrmacht", crearon un aura de que Slayer era una banda que apoyaba la ideología nazi. Y aunque nada más lejos de la realidad, Slayer tuvo muchos problemas durante esta época. New York se convierte en una ciudad prohibida para la banda, hasta el punto en el que tienen que adoptar un nuevo nombre (Angel Of Death) para tocar en diversos clubes de la ciudad. Europa vio retrasado hasta 1987 el lanzamiento de Reign In Blood porque CBS (distribuidora de Def Jam) no quiso hacerse cargo de este LP maldito. Incluso después de ese año, encontrar ese disco en las tiendas todavía supone una odisea.

Entre tanta polémica (o ayudada por ella), Slayer llegan a unas cuotas de ventas que nunca habían imaginado y Reign In Blood vende medio millón de ejemplares, sin ningún tipo de promoción en las radios de la época y con la simple ayuda de las revistas y los fans. Incluso un personaje tan desligado en principio de este estilo musical como Bryan Adams, ha declarado públicamente que Reign In Blood es uno de sus discos preferidos.

Durante ese tiempo, en el seno de la banda ha habido dos bandos claramente enfrentados. Por un lado Tom Araya, Jeff Hanneman y Kerry King que se demuestran como grandes amigos, y por otro lado Dave Lombardo, con el cual la relación se va haciendo insoportable y deciden despedirlo de la banda en 1987 y sustituirlo por Tony Scaglione, batería de un grupo Thrash llamado Whiplash. El cambio no debió ser tan bueno, porque inmediatamente Dave Lombardo volvió a las filas de Slayer para enfrentarse a la inmensa gira de presentación de Reign In Blood y a continuación grabar otro disco.

Al sur del cielo

Hasta este momento, las labores compositivas han recaído en Kerry King. Pero en este nuevo disco, South of Heaven, Jeff Hanneman y sobre todo Tom Araya toman la batuta a la hora de componer. En 1988, los fans esperaban un continuismo en la rapidez y en la furia del próximo disco de Slayer. Después de todo, Reign In Blood no llegaba a la media hora de duración y deja un vacio en la mente de querer un poco más. Sin embargo Slayer no pareció esta vez estar por la labor y la influencia de Hanneman y Araya se notó en este nuevo disco.

South Of Heaven siembra un poco la desilusión entre sus seguidores ya que no se encuentran con trallazos como los que contaba Reign In Blood. Definitivamente Slayer abandona la temática satánica, pese a que el título del disco (El sur del cielo) haga pensar todo lo contrario. Sin embargo, y con el tiempo, los fans van haciéndose con esta nueva obra y la toman nuevamente a cotas de disco de oro. Pero sobre todo, Slayer logran hacerse un hueco entre los grandes de la escena metálica del momento y pasan a formar parte del club de los cuatro grandes del Thrash: Metallica, Anthrax y Megadeth en los 80

La gira mundial, que viaja bajo el nombre de World Sacrifice Tour los trae nuevamente a Europa para llevar al extremo el hecho de que Slayer se han convertido en un grupo punteros de referencia para algunos elementos nazis en países nórdicos o en Alemania incluso. Pese a que los miembros de la banda insistan en que su interés en la parafernalia nazi se centra únicamente en objetos de coleccionismo, en algunos conciertos de la gira europea de aquel 1989 se pudo ver algunos elementos neo-fascistas que no lograron quitar de Slayer ese estigma de banda pro-nazi.

De vuelta a Estados Unidos, el grupo decide optar nuevamente por Rick Rubin para entrar en la década de los 90 con una nueva dosis de agresividad y centrarse en la temática bélica o los asesinos en serie principalmente. Seasons In The Abyss supone el regreso de Slayer con su inconfundible sello: acelerados, apresurados, con leves insinuaciones al diablo, con punteos atropellados, midtempos siniestros y ayudado además con la voz de un Tom Araya más desgarrado, más violento, como otra de las notas desatacadas de este álbum. Ni los fans ni las revistas especializadas pasan por alto este disco y las cifras de ventas se corresponden con las buenas críticas recibidas desde todos los lugares: un millón de discos despachados hasta el momento, la cifra más alta que obtiene Slayer hasta el momento.

El punto álgido de este disco coincidió además con la guerra del Golfo. Y aunque no es un hecho que esté del todo confirmado, parece ser que la armada norteamericana utilizó como método de disuasión poner a todo trapo este disco a las tropas de Sadam Hussein a fin de que cundiera el desánimo entre ellas. Lo que sí es cierto es que gran parte de la correspondencia que recibió Slayer durante esa época, vino de soldados destacados en aquella zona y para quienes Tom Araya tiene un recuerdo en el disco en directo Decade of Agression, concretamente en el tema Mandatory Suicide y War Ensemble.




Para rematar el buen comienzo de década, el grupo se convierte por derecho propio en la cabeza de cartel de uno de los festivales más memorables que se recuerda: Clash of the Titans. En principio la idea de juntar las bandas más destacadas del momento en lo que a Thrash Metal se refería, fue de los propios Slayer, aunque Dave Mustaine de Megadeth también quisiera atribuirse la invención de tal evento. El cartel varió un poco entre Estados Unidos y Europa. En el viejo continente descargaron Suicidal Tendencies (presentando su disco Lights, Camera, Revolution), Testament (con su Souls Of Black), Megadeth (que traía bajo el brazo su flamante Rust In Peace) y finalmente los primeros en el cartel, Slayer, con su Seasons In The Abyss, aunque en España aún no se había estrenado su disco todavía. En Estados Unidos, Testament y Suicidal Tendencies fueron sustituidos por Alice in Chains y Anthrax respectivamente.

La impresión general que quedó tras aquella gira es que Slayer era uno de los grupos más importantes del momento y que ese hecho se escuchaba bastante al líder de Megadeth. De hecho, las peleas verbales durante la gira fueron constantes e incluso en algunos momentos del tour, el público empezó a gritar "Slayer, Slayer" durante la actuación de los de Moustaine.

Diez años no son nada

Basándose en trabajo soterrado y creer en su propio camino, Tom Araya, Jeff Hanemman, Kerry King y Dave Lombardo se encontraron siendo uno de los grupos clave de la escena metálica de principios de los noventa justo cuando cumplían diez años. Para celebrarlo, nada mejor que un doble disco recopilatorio grabado sin ningún tipo de artificio durante varios lugares de Estados Unidos: Decade of Agression. El disco venía acompañado de un libreto de fotografías y rápidamente logró convertirse en disco de oro y actualmente posee el status de platino.

El repertorio no presentaba ninguna sorpresa, pero mostraba a unos Slayer extremos sobre las tablas y que hacían quedar al resto de las bandas pequeñas. Además de este disco, se registraron varias actuaciones para un futuro vídeo que se publicaría igualmente conmemorando los diez años de Slayer. Pero después de ver las tomas, los miembros de la banda decidieron no publicar nada debido a la ínfima calidad de las imágenes. Sin embargo, de los videos aún se salvaron Reign In Blood, Black Magic y War Ensemble, que fueron pasados por la cadena MTV.

Pero este momento de dulzura viene a romperse cuando una noticia sacude a todos los fans de la banda. Dave Lombardo ha sido expulsado. La situación con la batería se hacía insostenible y según se comentaba (aunque de manera no oficial) King y Araya se referían a Lombardo y a su mujer como "Ken y Barbie" por la cantidad de tiempo que pasaban juntos. Oficialmente se dijo que Lombardo quería pasar más tiempo con su familia y que además padecía un problema de espalda que comenzaba a afectar a su estilo. Conforme ha ido pasando el tiempo, se ha visto que las razones eran más profundas y que las acusaciones por ambas partes son muy graves. “Palabras” de grandeza por parte de Kerry, Tom y Jeff, vagancia, dejadez y demasiado gusto por la cerveza por parte de Lombardo son las razones esgrimidas por ambas partes y Lombardo se fue.


Así que casi sin tiempo, se abrió el telón para un nuevo baterista de Slayer. Un puesto complicado, habida cuenta que Lombardo había dejado el listón muy alto con sus complicados ritmos y endiablados redobles que imprimían a los temas de Slayer un nervio que el sustituto debería imprimir igualmente si quería estar a la altura de la banda. La espera no fue muy larga y Kerry King telefoneó a un amigo suyo: Paul Bostaph, batería de uno de los grupos carismáticos de la Bay Area: Forbidden. En aquellos días, Bostaph acababa de dejar Forbidden y se presentó en el local de ensayo días después de la llamada de King con un set de canciones aprendidas más una que no estaba en el set: Silent Scream, cuyo endiablado doble bombo la hace muy complicada de tocar.

Sin embargo Bostaph no tuvo ningún problema y fue inmediatamente aceptado en Slayer. Su bautismo de fuego fue la serie de festivales por Europa de 1992 y que culminaron en el castillo de Donnington en el Monsters of Rock, la primera vez que Slayer actuaba en ese lugar. Después de esa serie de actuaciones, la banda desaparece y la única pista que dejan es un tema para la banda sonora de la película de Judgment Night junto al rapero Ice-T. Se trata de la primera grabación registrada en estudio de Bostaph y para la ocasión se escogen tres temas de los de Exploited unidos en uno solo: Disorder. El resultado es demoledor y despejo cualquier duda sobre el futuro de la banda.

Pero Slayer aún se hace de rogar y los rumores sobre un nuevo disco son insistentes y no se cristalizan hasta septiembre de 1994, cuando la banda decide pública por fin su Divine Intervention, su última obra desde hacía cuatro años. Se trata de un disco con unos Slayer renovados, centrados cada vez más en los asesinatos en serie, la violencia y temática nazi, como mostraba la canción SS-3. Una de las personas que más se centro sobre el grupo fue Max Cavalera, quien señaló a Slayer como un grupo con pose nazi y que no traían más que neofascistas a sus conciertos. La pelea verbal entre las dos bandas cada vez fue tornándose más agria y llegó a un punto en el que los propios Slayer declararan en un programa de televisión francés que Sepultura no eran más que "un atajo de miserables mamaguevos brasileños".

El interior del disco, decorado con escarificaciones de fans e incluso con guiños a casos judiciales en los que Slayer se habían visto envueltos (el asesinato de un joven a manos de sus amigos supuestamente influenciados por la música de Slayer) hicieron que la banda se ganara muchos enemigos aquel año, pero dejó bien claro también que a pesar de cualquier moda musical, ellos iban a permanecer fieles a su estilo musical y que incluso iban a radicalizarlo más.

Divine Intervention fue recibido por todo el mundo como el Reign In Blood de los 90 y la banda vuelve a ser reclamada por todo el mundo. La primera parte de su gira norteamericana la hacen con un grupo llamado Machine Head que pese a su potencia no logra barrer a Slayer del escenario. En el segundo tramo de la gira se incorporó Biohazard. El resultado: llenos absolutos en todos los lugares y Divine Intervention se acerca a la cota de un millón de ejemplares que hasta el momento tenía Seasons In The Abyss.




En 1995, ese disco les lleva a formar parte nuevamente del cartel del Monsters of Rock, encabezado aquel año por Metallica, quienes en deferencia a las bandas con las que compartía cartel aquel año (Machine Head, Slayer o Skid Row entre otros) versionó fragmentos de canciones pertenecientes a las diferentes bandas que componían el cartel de aquel año. Sin embargo Slayer no fueron tan gentiles con Metallica y Kerry King se despachó en unas declaraciones a la revista Kerrang señalando que Kirk Hammet era uno de los guitarristas más sobrevalorados de los últimos tiempos, palabras que no fueron bien interpretadas ni por Metallica ni por los lectores de Kerrang, quienes cargaron sus tintas contra Slayer, circunstancia ésta que a la banda le entró por un oído y le salió por el otro.

Después volver a girar por todo el mundo, Slayer detiene por un momento su vena creativa y echa un vistazo hacia atrás, a sus raíces musicales para editar un nuevo trabajo. En un principio Undisputed Attitude supondría un regreso total a los 80 con versiones de Judas Priest, Black Sabbath o Iron Maiden (grupos cuyos temas componían el set list de Slayer en sus comienzos) pero después de discutirlo ampliamente en el seno de la banda, concluyeron que el resultado podría ser demasiado "setentero" y quizá despistaría a los seguidores de Slayer.

Así que para no dejar a nadie indiferente, Undisputted Attitude se compone de 14 temas, 13 de los cuales son versiones de grupos como Verbal Abuse, Minor Threat, DRI o incluso Iggy Pop, cuyo clásico I Wanna Be Your Dog adopta un nuevo título: I'm Gonna Be Your God. También de interés para los seguidores de la banda se incluían varios temas que Jeff Hanemman compuso para su primer proyecto, una banda de punk acelerado junto con Rocky George, guitarra de Suicidal Tendencies. El lanzamiento de este disco pilló de improviso a sus fans, que no se esperaban una descarga de tanta mala leche en tan poco tiempo... como tampoco se esperaban otra mala noticia: Paul Bostaph abandonaba Slayer porque quería hacer otro tipo de música.

Se habló de contratar a Chris Contos de Machine Head o incluso se especuló con la vuelta de Lombardo... circunstancia que Kerry King tacharía de locura y que ni en sus peores borracheras se le ocurriría traer nuevamente al baterista cubano. Así que el sustituto de Bostaph fue finalmente John Dette, de Testament. Sin embargo, este recambio no duró mucho tiempo porque las tensiones con el nuevo miembro eran bastante importantes... aunque otras fuentes no dudan en señalar en que la técnica de Dette como batería estaba más orientada hacia el hardcore. En ese momento, Bostaph abandona su proyecto musical y vuelve al redil para grabar nuevamente, y con la ayuda del siempre presente Rick Rubin, Diabolus In Musica. Los tiempos cambian dentro del panorama musical y Slayer se enfrentan a una nueva moda a la que superar: el nu-metal. Para muchos era la oportunidad de que Slayer diera la patada y se demostrara nuevamente como los mejores. Pero no fue así y Diabolus In Musica (nombre proveniente del trítono, una nota musical prohibida en la edad media porque se decía que era la música del diablo) tuvo una acogida tibia. Lo que para unos era experimental, para otros se demostró como una rendición a las nuevas tendencias y Slayer pasó a integrar el catálogo de grupos vendidos. Circunstancia que a ellos nuevamente no les importó mucho y se embarcaron en una de las giras más grandes con las que Slayer no dejaron ningún rincón de Estados Unidos y Europa por recorrer.


Además, fue tiempo de pasar a formar parte del primer escenario del Ozzfest, donde las críticas fueron increiblemente buenas y demostraron que en directo no había llegado el momento de dar a Slayer por acabados. También fue el momento de cerrar viejas heridas con otras bandas como Sepultura, con la que giraron durante una temporada, e incluso con Max Cavalera, con quien Tom Araya grabó un tema para el nuevo disco de Soulfly.

Dios nos odia a todos

Después de un tiempo más que prudencial para descansar y meditar lo que iba a ser la siguiente pieza de artillería de Slayer, el pasado 2001 lo hicieron con un nuevo trabajo bajo el brazo: God Hates Us All. Y como con cada álbum de Slayer, la controversia estaba de nuevo servida. Por un lado la portada fue modificada para no herir susceptibilidades (al fin y al cabo, una Biblia cubierta de sangre y clavos podría ser más que suficiente para que el disco no fuera editado en más de un lugar)... pero sobre todo, lo que más ha dado de hablar es la manera en la que Slayer iba a enfrentarse a los nuevos tiempos que corren en el panorama musical en el que le ha tocado lidiar.

Y el resultado ha sido bastante desigual, dependiendo de quién hable. Para unos, God Hates Us All resulta un intento de competir con Slipknot (grupo sobre el que no tienen una mala imagen solo que no se comparan con ellos ya que son apenas novatos) para otros supone una mezcla entre Reign In Blood y Seasons In The Abyss... Que a nadie haya dejado impasible este álbum, al menos significa que el grupo sigue manteniendo su aura de banda a seguir teniendo en cuenta. Sobre todo después de cumplir ya 20 años.

Para celebrarlo se estrenó la edición de una caja con todos los discos de Slayer con piezas de estudio desechadas, temas extra, nuevas portadas y un vídeo/DVD con todos los vídeoclips que ha editado Slayer hasta el momento junto con otras tomas y escenas de backstage. Lo que no esperaba nadie en este momento es la vuelta de Dave Lombardo a la disciplina de Slayer. Una lesión irreversible en el codo de Bostaph ha hecho que el cubano inquieto abandone Fantômas (el grupo del excéntrico Mike Patton) vuelva a las baquetas en Slayer... aunque "este regreso es temporal" según señala Kerry King en algunas entrevistas. De cualquier manera se trata de una buena noticia que se viene a unir este vigésimo aniversario.

Una buena ocasión para celebrar que después de todos estos años, Slayer continúa por su camino y todavía sigue reinando…

 

 

Discografía Slayer

Discográfica

1983 - Show No Mercy
1984 - Haunting The Chapel [EP]
1985 - Live Undead [Live]
1985 - Hell Awaits
1986 - Reign In Blood
1988 - South Of Heaven
1990 - Seasons In The Abyss
1991 - Decade Of Aggression [Live]
1994 - Divine Intervention
1996 - Undisputted Attitude
1998 - Diabolus In Musica
2001 - God Hates Us All

DVD’s

Live Intrusion - 1995
War At The Warfield - 2003
Still Reining - 2004


Mp3 Slayer y artículos o noticias:

Seccion Mp3: Slayer - Angel of death (Reign in Blood)
Seccion Mp3: Slayer - Angel of death ()
Seccion Mp3: SLAYER - Blood_line (Dracula_2000_soundtrack)
Seccion Mp3: Slayer - Point ()
Seccion Mp3: Slayer - Silent Scream (South Of Heaven)
Seccion Mp3: Slayer - Silent Scream (South Of Heaven)
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